miércoles, 16 de marzo de 2016

¿Cómo narices se hace una boloñesa?

Después de 5 años y medio en los que he tenido este blog abandonado por motivos muy aburridos, y como son aburridos no pienso aburrirte contándolos, he decidido sacarlo de su largo letargo y darle una nueva vida. Lo cierto es que incluso se me había olvidado que tenía un blog hasta que ayer mi amiga Adela me dijo que tenía que cocinar una serie de platos. Me acordé de que la carrillada de ternera me salía muy aceptable y decidí visitar mi difunto blog para darle el enlace a la receta. La sorpresa mía fue mayúscula: la receta seguía allí, con lo que la puedes consultar tú también, la carrillada sigue estando igual de buena y el blog, que estaba completamente muerto, había tenido más de 2100 visitas en todo este tiempo. ¡Nunca había visto una tumba tan concurrida fuera de San Pedro del Vaticano!
Si mis paranoias e idioteces, con tan pocas entradas, habían seguido vivas, ¿por qué no iba a seguir alimentándolas y con tan mal alimento hacer crecer mi ego y vanidad? Y como de alimentar se trataba, pues retomo el blog con una receta, que ya habrá tiempo de hablar de Geografía y de muchas otras cosas.
Últimamente me ha dado por preparar boloñesas, esa salsa italiana que muchos piensan que es añadir tomate frito de bote a una carne picada, echar orégano y ya está, lo cual viene a ser como echar ketchup a una paella. La boloñesa es una salsa mucho más noble y delicada que todo eso.

Ingredientes para 4 personas:

1/2 cebolla.
2 dientes de ajo.
6 láminas de boletus edulis (bien pueden ser frescos, congelados o secos. Si están en dados, también vale).
750 gr. de carne de ternera picada.
4 chorizos criollos pelados y troceados (no es necesario echar la piel del chorizo, normalmente dejo que mi basura se alimente con ella, pues suele pasar mucha hambre y no le importa comer de todo).
2 kg. de tomate triturado.
Aceite.
Sal.
Pimienta molida.
Romero.
Vino de cocinar.
1 Spritz.


Elaboración:

1. Llena una copa de balón con hielo y una rodaja de naranja.
2. Añade 3 partes de cava a la copa.
3. Añade 2 partes de Aperol a la copa.
4. Añade 1 parte de sifón a la copa.
5. Remueve ligeramente y ya tendrás preparado el Spritz.
6. Si los boletus edulis que vas a utilizar están secos, introdúcelos en agua tibia durante unos minutos. Si son frescos, deja que sigan encima de la mesa después de haberlos limpiado y troceado; si son congelados, deja que sigan en el congelador.
7. Corta el ajo en láminas.
8. Corta la cebolla en pequeños trozos.
9. Bebe un sorbo del Spritz.
10. Sofríe el ajo y la cebolla.
11. Bebe otro sorbo del Spritz.
12. Dora la carne picada y la cebolla. Dorar es un término elegante que se utiliza para decir que tienes que cocinar una carne o un pescado, pero que todavía no te lo puedes comer porque tienes que añadir más cosas.
13. Bebe otro sorbo de Spritz, que esta vez, de tanto dar vueltas a la carne, te lo has ganado.
14. Añade sal, pimienta y romero a tu gusto.
15. Añade los boletus edulis. Si están frescos, échalos directamente. Si están secos, escúrrelos ligeramente y añádelos. Si están congelados, directamente del congelador a la olla.
16. Remuévelo todo y añade vino de cocinar.
17. Tómate otro sorbo de Spritz, pues tendrás que esperar un poco a que se evapore el vino.
18. Cuando se haya evaporado el vino, añade los 2 kg. de tomate y remueve.
19. Baja el fuego al mínimo y, si es de una cocina vitrocerámica, al 1. Puedes hacerlo gradualmente según veas que la salsa va rompiendo a hervir hasta que llegues al nivel de calor mínimo de la cocina.
20. Acábate tranquilamente el Spritz.
21. Mira un capítulo de El comisario Montalbano.
22. Ve a la cocina, mira cómo va la boloñesa, pruébala y corrígela de sal y acidez (ya sabes que para esto, lo mejor es añadir un poco de azúcar).
23. Mírate La gran belleza de Paolo Sorrentino.
24. Vuelve a controlar cómo va la boloñesa, aunque también puedes parar en algún momento El comisario Montalbano y la película y echarle un ojo.
24. Escúchate un disco de Franco Battiato o Lucio Dalla, o cualquier cantante italiano que te guste (por favor, que no sea Ricchi e Poveri, Francesco Napoli, Torrebruno o algún meloso por el estilo, la boloñesa podría sufrir).
25. Controla si la boloñesa está suave y cremosa y ajusta el tiempo de cocción en función de si ya está hecha.

Después de cinco o seis horas de cocción al mínimo, la boloñesa ya estará lista para añadirla a tu pasta preferida. Mis hijos, como todo hijo muy críticos con su padre y el mayor, además, un maldito gourmet, dicen que me sale casi tan buena como a su abuela italiana.

Seguro que durante todo este tiempo has estado pensando que aquí hay algo que no cuadra: ¿para qué he hecho 3 kilos de boloñesa si era para cuatro personas? Bueno, habrá que aprovechar la inversión, con lo que coges unas fiambreras, en vulgo moderno tupper, las rellenas con porciones para cuatro personas y las congelas.

Solo toca añadir la pasta, de cuya cocción ya hablaremos otro día, pues eso de echar aceite al agua o lavarla para enfriarla es una aberración.

Y con esto, ¿qué vino me bebo? (si es que después del Spritz puedes tomar más alcohol). Pues te aconsejo un Vino Nobile de Montepulciano o un Amarone della Valpolicella.

Espero que te salga muy buena y buen provecho.

2 comentarios:

  1. It's nice to have you back at work, o Master...

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  2. Solo de leerlo me ha apetecido pero creo que lo mejor es que nos demuestres en vivo que eres un maestro en la cocina!
    Seguiré leyéndote sin falta!!

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