Mira por donde me había propuesto tranquilizarme y dejar de pegar tiros a todo lo que se mueve, pero me ha resultado imposible. Tengo la costumbre de tener abierta la página web de un periódico mientras trabajo, de este modo, cuando necesito un pequeño descanso, echo un vistazo a las noticias y así me voy informando de lo que va pasando. Estaba en uno de estos descansos cuando me encuentro en El País el siguiente titular: La "i griega" se llamará "ye" (http://www.elpais.com/articulo/cultura/i/griega/llamara/ye/elpepucul/20101105elpepucul_9/Tes). Casi pego un respingo al leerlo y no puedo hacer menos que abrir la página en cuestión. Como traductor que soy, cualquier noticia, tema o novedad relacionada con el idioma me interesa, pero no sólo por mi profesión, sino por un interés que podríamos llamar malsano que me inculcaron en el instituto. Empiezo a leer el artículo y me encuentro con las siguientes novedades que paso a comentar:
La "i griega" ya no se llamará así, sino que pasará a llamarse "ye". Por ese mismo motivo, la "i latina" pierde su noble origen y será sólo "i". La razón: "el uso mayoritario en español de la i griega es consonántico (rayo, yegua), de ahí su nuevo nombre, que es mayoritario además en muchos países de América Latina". ¿Y qué hacemos con la conjunción copulativa "y"? (¡qué guarrona, es copulativa! ¡Se lo debe pasar en grande en medio de las demás palabras!). Por más que lo intento, el único sonido que me sale es el vocálico /i/. ¿Diremos ahora "Pedro ye Juan"? Si no nos han insistido para que la pronunciemos bien y la pronunciamos como una "ll", ¿tenemos que humillarla de esta manera? Ya que estamos, sigamos simplificando y eliminando los restos de los orígenes de nuestro idioma: eliminemos la "h", como no se oye... Hagamos caso a Juan Ramón Jiménez y queda proscrita la "g". La "c" sobra: dependiendo del sonido, se usará la "z" o la "k", y lo mismo con la "q".
Sigamos con nuestra querida intrusa "w". De toda la vida en el colegio me enseñaron que se llamaba "uve doble" y ahora pasa a llamarse "doble uve". Y aquí pegué otro respingo. ¿En castellano no se ponía el adjetivo detrás del sustantivo excepto para resaltar de manera especial al sustantivo mismo? No es lo mismo decir "los campos amplios de Castilla" que "los amplios campos de Castilla", el sentido es totalmente diferente. Vale que el que sea doble es característico, ¿pero tan característico es como para cambiarle el nombre? ¿O hay que hacer publicidad a la marca de licores? No me atrevo ya a escribir el tipo de licor, no vaya a ser que encima lo haga mal con tanto cambio. Pero claro, atendiendo a lo dicho de la "ye", como el sonido que da es "v", "güe" o "güi", eliminémosla también y nos quitamos el problema de dónde colocar el adjetivo.
Y llegamos al punto más peliagudo. Ya se veía venir y habían quitado la obligatoriedad de la tilde en algunos casos, pero ahora resulta que no debe llevarla: sólo, éste, ése, aquél, etc. ya no llevan tilde. ¡No lo puedo creer! Con el trabajo que me costó aprenderlo y aplicarlo, ahora no llevan tilde. ¿Quién (los interrogativos siguen llevándola, creo) me resarce ahora por el tiempo que tuve que emplear para preparar los exámenes de recuperación por no acentuar estas palabras correctamente, o incorrectamente, según se mire ahora? ¿Puedo pedir a la R.A.E. que me indemnice o habrá prescrito?
Seguimos con otra novedad. A partir de ahora, la RAE considera "monosílabas a efectos ortográficos las palabras que incluían una secuencia de vocales pronunciadas como hiatos en unas áreas hispánicas y como diptongos en otras". ¿Qué quiere decir esto? Pues que guión, huís, riáis, Sión, truhán y fié ya no llevan tilde y, según Salvador Gutiérrez Ordóñez, coordinador de la nueva ortografía, "escribir guión será una falta de ortografía". Con este punto tengo un problema muy personal. Mi pobre segundo apellido, Sáiz, que nadie lo escribe bien aunque lo deletree, que según el proyecto de ley sobre el orden de los apellidos está en vías de extinción, ¿además le tengo que quitar el acento? Pues creo que me voy a negar digan lo que digan. En absoluto. Por ahí ya no paso. Esto ya es algo muy personal.
Otra novedad, ya no será Qatar, sino Catar; Iraq, sino Irak; quorum, sino cuórum. Como veis, a este idioma ya no lo va a reconocer ni su padre. Cualquier palabra latina que se emplee, se deberá considerar como un extranjerismo, por lo que deberá ir en cursiva y ya no será "ex cathedra", sino "ex cáthedra", ni "deus ex machina", sino "deus ex máchina" (cuanto más lo veo, más ridículo me parece, ¿qué porcentaje de la población sabe que "machina" se pronuncia "máquina"? Deberían cambiar también la grafía de esta sílaba, ya que estamos...). Ya han quitado el latín como asignatura obligatoria en los institutos, ahora también los pocos restos que quedan en nuestro idioma. De aquí a nada, nuestros estudiantes, con la cantidad de anglicismos que llegan cada día, pensarán que el castellano procede del inglés.
Según se publica en La Vanguardia (http://www.lavanguardia.es/cultura/noticias/20101105/54065373097/la-y-se-llamara-ye-guion-pierde-la-tilde-y-quorum-se-queda-en-cuorum.html), tenemos que el prefijo ex-, o sea, el de ex marido, se une a la base léxica si afecta a una palabra y va separado cuando precede a palabras compuestas. Pongamos un ejemplo para entenderlo mejor. Tenemos a una señora separada. Si se lleva bien con su antigua pareja, se referirá a él como "mi exmarido". Hasta ahí parece fácil; pero si se lleva mal con él, se deberá referir a él como "mi ex marido cabrón". ¿Realmente esto es simplificar o complicar el asunto? ¿La razón por la que vaya junto o separado tiene que depender de cómo se lleven? ¿Y qué hacemos con "deus ex máchina"?
En definitiva. Durante toda la vida me han enseñado que hablaba una lengua rica y amplia ya que tenía una base común con diversas modalidades según el territorio en el que se hablara y que ése era uno de los grandes tesoros del castellano, su variedad. Me parece que la estamos empobreciendo a pasos agigantados con el fin de unificarla. ¿Tan mala es la diversidad en nuestro idioma? ¿Tanto se estaba diversificando como para pensar que no podríamos seguir entendiéndonos? ¿Qué será lo siguiente, prohibir el uso del verbo "coger" porque en Latinoamérica tiene un sentido sexual o de la palabra "concha" porque con este término se refieren en Argentina a una parte de la anatomía femenina?
Acaso, como el sistema educativo no es capaz de elevar el nivel cultural de la población o, mejor dicho, mantener el nivel que adquirieron generaciones anteriores (entre ellas en la que me incluyo), ¿hay que bajar el nivel porque nuestros jóvenes no saben acentuar? (No es ninguna exageración, el otro día, un vecino mío de 23 años me preguntó si ponía bien todos los acentos, quedándose sorprendido cuando le dije que por qué no los iba a colocar en su sitio). En mi caso tengo problemas, en una conversación normal, para decir correctamente el pretérito indefinido (o como se llame ahora) del verbo andar y digo andé, andaste, andó, andamos, andasteis y andaron (intento usar una forma regular), aún a sabiendas de que es anduve, anduviste, anduvo, aduvimos, anduvisteis, anduvieron. Sé que es un problema mío y que me tengo que adecuar a la norma, me toca a mí hacer este esfuerzo; pero visto lo visto, señores de la R.A.E, ¿podrían modificarlo para que este pobre melón lo conjugue bien sin tener que esforzarse?
El lema de la R.A.E. es "limpia, fija y da esplendor". La limpieza la están haciendo, quitando todo lo que estorba a algunos. Fijar, fijan, pero creo que ya he dejado clara el tipo de fijación que hacen; pero lo de dar esplendor... creo que el esplendor es algo de lo que se empezaron a olvidar hace ya algún tiempo.
Tengo que dar las gracias a Maximino Álvarez por indicarme un error que había en la primera redacción de esta entrada. En ella decía que los plurales de las siglas se formarían con una "s" final. Pues bien, fue una propuesta inicial que quedó rechazada, por lo que al no ser cierta, he eliminado el párrafo correspondiente. Una vez más, gracias, Maximino.
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