Hoy me ha llamado la atención un comentario que hizo en Facebook Carlos (perdonad si no añado apellidos, pero es persona muy conocida y considerada en su especialidad y no es cuestión de ir pregonando lo que cuenta entre colegas), el cuñado de Malís, mi socia y sin embargo amiga aunque a veces me echa unas broncas que parece mi mujer. Se hablaba de osos y el comentario estaba referido al orgasmo del oso panda. En mi mente unívoca se encendieron dos bombillas: oso panda, orgasmo, orgasmo, oso panda, oso panda, orgasmo (y podríamos seguir así eternamente). La curiosidad me invadió y tuve que ir a ver qué pasaba con los orgasmos de los peluches. Entro en Google, tecleo las palabras "oso", "panda" y "orgasmo" y me encuentro que el animal más amado de nuestros pequeños es un auténtico pachorra, tragón y despreocupado. Vayamos por partes.
El macho vive más preocupado por descansar y comer que por el sexo (tío, si no curras ni satisfaces la líbido, ¿de qué tienes que descansar?). Rápidamente me vino a la cabeza la leyenda urbana que dice que los hombres sólo pensamos en comer (como el oso panda), descansar (como el oso panda, pero delante de la televisión), beber cervezas (posiblemente delante de la televisión y el oso panda no lo hace porque no la ha probado nunca) y el sexo (el oso panda no piensa en eso). Llegué a la conclusión de que el oso panda, siempre según esta leyenda urbana, sería el marido perfecto para cualquier mujer ya que somos en todo iguales, pero el animalejo no piensa en el sexo.
Que conste, permitidme el inciso, que no es un comentario en absoluto machista ni sexista, de hecho, el que yo sea hombre no es ni más ni menos que el fruto de una casualidad, ya que tenía el 50% de posibilidades de ser mujer. Si soy hombre es porque el espermatozoide Y que me creó fue más rápido que los demás (bueno, conociendo el resultado, tenía que ir en moto, pero los espermatozoides no saben conducir, luego no era el más rápido), el más hábil (tampoco va a ser, conociendo a mis hermanos y las capacidades que tienen para reformar una casa, capacidad que yo no tengo, no podía ser el más hábil) o el más inteligente (mmmmm, pues tampoco será, a la vista de lo que estás leyendo). Bueno, que si mi espermatozoide Y llegó primero fue porque los millones de sus compañeros y compañeras (seamos por una vez políticamente correctos) salieron muertos en tan impetuosa desbandada; pero el vivo podía haber sido también X, con lo que, como decía, soy un tío por una cuestión de azar, como el a cara o cruz.
Volvamos al peluche más amado de los niños. Resulta que el animalejo en cuestión tiene una erección que sólo dura entre 30 segundos y 5 minutos (bueno, se ha dado el caso de humanos que les ha durado menos que al mejor de los panda), eso sí, ruidosas y acompañadas por gemidos y alaridos (esto lo dice la wikipedia, no yo), como los humanos (dicen). Ahora se entiende que el pobre muchacho no tenga ningún interés por el sexo, total, para medio minuto y que encima se entere todo el vecindario, ni me pongo.
Pero vayamos a la hembra. Resulta que tiene una ovulación de dos o tres días al año y que le va bastante el tema, pudiendo copular varias veces para asegurarse de que va a tener descendencia. ¿Qué significa esto? Vayamos a lo práctico: la osa panda sólo tiene la regla una vez al año y eso, lo mires por donde lo mires, no está mal (bueno, no está mal para la mayoría, porque para las fábricas de compresas y tampones debe ser una ruina).
Todo esto me hace pensar una cosa: el mundo, una vez más, está muy mal repartido. Tenemos por un lado a las osas panda que parece que les va el sexo y sólo tienen la regla una vez al año, lo cual, siempre según la misma leyenda urbana, sería lo ideal para cualquier hombre. Por otro lado tenemos que el panda sólo come y se tumba a la bartola, como cualquier hombre, pero no le interesa nada el sexo. Según la misma leyenda urbana, podría ser el compañero ideal para cualquier mujer: al vago barrigón ya lo tengo en casa, pero por lo menos no me viene con que quiere sexo y además no deja tiradas por todo el salón las latas de cerveza. Lo dicho, el mundo está mal repartido.
Que conste, que luego no se me reproche, no es un comentario machista, si soy hombre es por casualidad, había un 50% de posibilidades de que llegara primero un espermatozoide X y entonces sería mujer, pero por alguna circunstancia extraña que no recuerdo, el mío llegó el primero.
Y con esto he conseguido poner la etiqueta "sexo" en la columnita de la derecha, que parece una tontería, pero hace que mucha gente pulse en ella para ver de qué va.
Hola Pedro,
ResponderEliminarJa, ja, ja, gracias por invitarme a tu blog. Me he echado unas risas, y eso es de agradecer en los tiempos que corren.
Besos,
Ana