Soy geógrafo, lo tengo que reconocer. Esos son los estudios que cursé y una de mis grandes pasiones en la vida, aunque en ningún momento, por desgracia, he podido ejercer como profesional (aunque espero que la cosa pueda cambiar en breve y me pueda dedicar a enseñarla). El haber estudiado Geografía te permite ver el mundo y, más concretamente, el espacio que te rodea con otra mirada, teniendo en cuenta todos los factores que en él intervienen. Empezaré la paranoia de hoy con dos, mejor dicho tres, cosas que me han ocurrido.
La mayoría de las veces que digo que soy geógrafo, suelo recibir dos contestaciones:
- Entonces sabrás por dónde pasan todos los ríos, las capitales de todo el mundo, los montes y los valles de las cordilleras y todo lo demás.
- ¿Para qué has estudiado eso, si no sirve para nada? Ya me dirás para qué te sirve saber dónde están las montañas, los ríos, los países y las capitales. Podías haber estudiado algo más útil, no me extraña que trabajes como traductor.
En estos casos, me armo de paciencia y digo que eso no es Geografía, sino toponimia. Está muy bien saber dónde se encuentran los accidentes geográficos, pero resulta de muy poca utilidad memorizarlos todos. Mi respuesta habitual es "para eso está el atlas, los geógrafos hacemos otras cosas". ¿Acaso un filólogo sabe el significado de todas las palabras en todas sus acepciones? Pues no, las conoce, sabe el significado de una gran parte, pero lo que estudia son otras cosas. Con la Geografía pasa lo mismo.
El otro día fui a una librería, perteneciente a una cadena, con un fondo librero muy bueno. Está a medio camino entre la cadena y la librería de toda la vida. Buscaba libros de Geografía, en concreto uno que recomiendo de Yves Lacoste con el título Geopolítica (sí, la geopolítica forma parte de la Geografía, no son Ciencias Políticas, aunque de ella asume algunos aspectos, ni del Periodismo, aunque sean los periodistas los que más hablen de geopolítica, pero esto es algo que sucede con todos los campos de estudio de la Geografía) ya que explica de manera magnífica las zonas de tensión en el mundo y sus causas, incluida la situación del Sáhara Occidental y la lamentable actitud de nuestro gobierno (si no lo cuelo hoy, reviento). Todos los libros estaban distribuidos por temática: Historia, Arte, Sociología, Literatura, etc., pero no vi ninguna estantería en la que pusiera Geografía. Fui a ver entre los libros de Historia ya que suelen mezclarlo (ya se sabe, Geografía e Historia) y tampoco había nada. Pues nada, me dije, vamos a preguntar y a ver en este caso qué sucede (no es la primera vez que me veo en este trance). Pregunto a la dependienta y veo cómo me pone una cara rara, entre sorpresa y desconcierto, a la vez que mostraba de una manera evidente cómo intentaba recordar en qué lugar de la tienda podría haber un libro con esa palabreja (tengo que reconocer que soy un poco cabroncete y disfruté bastante con la situación). Después de un momento de vacilación, me preguntó si buscaba un libro concreto, le dije que sí, que quería ver si había otros, pero que estaba buscando el que ya os he recomendado. Al oír el título, se marchó inmediatamente hacia la estantería de los libros de política (me lo esperaba, no voy a decir que no, casi todo lo que lleva el prefijo "geo-", menos Geología, corresponde a la Geografía, pero no sé por qué, el prefijo siempre se cae y va a parar al lugar equivocado). Me dijo que no lo tenían, pero que lo podían pedir.
No contento, me fui a otra librería, en esta incluso tenían libros de Filosofía, Antropología y partituras (otra paranoia de la que quizá hable otro día), por lo que pensé que lo mismo tenía suerte y, aunque no tuvieran el libro, algo podría ver. Tengo que asegurar que en esta ocasión la respuesta fue original, aunque más desalentadora: "¿Está buscando libros de colegio y atlas?". Dije que no y me fui pensando: la Geografía se ha quedado en algo que se estudia en los colegios y no sirve para nada más. Finalmente, en la tercera librería a la que fui, y en esta sí que había libros de Geografía, lo encontré.
En fin, como veis, la Geografía es ese gran desconocido con el que convivimos todos los días, sobre todo cuando nos vamos de vacaciones. En mi siguiente publicación intentaré demostrar que todos llevamos un pequeño geógrafo dentro, aunque no lo sepamos, y que alguna vez hemos hecho un pequeño análisis geográfico también sin saberlo.
Hola, Pedrito. Hoy me meto por primera vez en tu blog; está super bien.
ResponderEliminarTiempos aquéllos cuando estudiábamos geografía... Hace un par de semanas cayó en mis manos un "Baetica" del 2002, donde publican algunos de tus "ex-compis" y "ex-profes"... ¡What a great level!
Oh, tempora, oh, mores...! Aquéllos geógrafos y geógrafas que estudiaban en la UMalacitana, .... que íbamos a hacer viaje de campo al Valle del Genal y Serranía de Ronda... y algunas de ellas iban con tacones... ¿Qué habrá sido de esas geógrafas?
ResponderEliminarAcabo de estar en Viena (Austria) por razones de trabajo. En un pequeño rato al final de una jornada di un pequeño paseo y visité dos librerías en el centro de la ciudad. Al menos en esas dos, estas cosas no ocurren. La sección de Geografía está bien y coherentemente representada, además dentro de una sección de Wissenschaft, es decir, de ciencias, junto a otras como la Historia, la Filosofía, etc. Tal vez el problema es general de nuestra sociedad.
ResponderEliminarBuena entrada. Lamentablemente, esta falta de interés por las disciplinas minoritarias es probablemente irreversible. Al precio que está el metro cuadrado de local para librería, los libros gordos tienen que trabajar muy pero que muy mucho para ser rentables. Cualquier estupidez de moda es mucho más rentable. Véase, aunque sea en otro ámbito, el reciente caso de CNN+ y Gran Hermano.
ResponderEliminarAdemás, desde la llegada de la WhiskyPedia (o como se diga), la cultura general ya no vale nada. ¿A quien le interesa saber por qué capitales europeas pasa el Vesubio? Si te hace falta, lo miras en internet. La cultura general y la memoria han muerto, el ordenador es ahora la prolongación de la mente. Y en cuanto al saber especializado, se supone que los interesados ya compran directamente por Internet, como sin duda habrás tenido que hacer ya. Así que, lamentablemente, nos encaminamos a un mundo donde esas cosas raras, como Geografía, Algebra, Entomología, etc. sólo se podrán encontrar en internet o en librerias universitarias (hasta que las privaticen tambien y empiecen a vender a Pérez-Reverte (con mis respetos) y a Matil de Asensi (no tengo el gusto). La flecha del tiempo va en una sola dirección, ay de los que se opongan!